UNA SUERTE PEQUEÑA (2015), CLAUDIA PIÑEIRO
Leo la última novela publicada por Claudia Piñeiro y con cada página me convenzo cada vez más de que esta es la novela más emotiva que he tenido la oportunidad de leer de esta escritora argentina. En esta novela nos encontramos con Mary Lohan, una argentina radicada en Boston que tiene que volver a su ciudad natal para concretar un trabajo e inevitablemente reencontrarse con su pasado, una parte de su historia de vida que veinte años atrás la obligó a huir lejos. Además de los rincones de la trama que Piñeiro sabe mantener en suspenso hasta el momento oportuno, la exposición de los dolores pendientes de su protagonista es uno de los puntos fuertes de esta novela. Mary Lohan, antes más conocida como Marilé Lauría o María Elena Pujol, nos relata en primera persona, a modo de expiación, el motivo por el que vuelve y las razones por las que se fue y nos termina dando una lección bastante interesante sobre el grado en que las decisiones, el destino, o la suerte, por más pequeña que sea, puede cambiar para siempre el curso de nuestras vidas.
Este libro, además de una novela, me atrevo a considerarlo una hermosa obra de autoayuda. Obviamente no al estilo al que nos tienen acostumbrados ciertos gurúes bastantes famosos dentro del rubro, sino al estilo de aquellos relatos experienciales que nos ofrecen aquella ayuda que solo aquellos que pasaron por eso nos pueden ofrecer. Pero hay algo de extraordinario en esto y es que Claudia Piñeiro no es ni fue Mary Lohan. Sin embargo, su capacidad de parar a la protagonista frente al lector de la manera en que lo hace, nos muestra el talento de la escritora para hacernos creer que ese dolor ficcional puede ser exactamente el mismo dolor que cualquiera de nosotros puede llegar a sentir en cualquier momento, o en circunstancias parecidas, y que las razones que solemos esgrimir para actuar o tomar decisiones de la forma en que lo hacemos, también pueden parecer ficcionales o absurdas, pero en el fondo están motivadas por circunstancias bastante reales.
La novela se divide en tres partes. En la primera parte nos vamos a encontrar con una protagonista a la que le cuesta largar de una vez la historia sobre qué hace de regreso en Temperley, lo que nos pone frente a una serie de capítulos que uno tras otro nos van sorprendiendo a causa de los bocados que poco a poco Mary Lohan va soltando en su cuaderno de bitácora. En la segunda parte se concentra en mayor medida lo ya expuesto anteriormente, donde la protagonista realiza los esbozos de lo que pretende ser una justificación del destino o de la suerte que le tocó vivir. Por último, después de tanta expiación fluida en palabras, podríamos decir que la mejor forma de purgar para muchos, viene un final bastante predecible pero con el que muchos lectores, después de tanta culpa, estarán bastante de acuerdo.


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